Ante el juez Alvin Hellerstein, Maduro afirmó con voz serena: “Soy inocente.
No soy culpable. Soy un hombre decente”.
Añadió que sigue siendo el presidente de su país y denunció haber sido “capturado” en su casa en Caracas durante una “intervención militar”. Su esposa, Cilia Flores, también capturada y acusada en el mismo caso, se declaró “completamente inocente”.
La acusación formal imputa a Maduro delitos de “conspiración para cometer narcoterrorismo”, “conspiración para importar cocaína” y cargos relacionados con armas.
El Departamento de Justicia de EE. UU. suavizó su narrativa sobre el “Cartel de los Soles”, describiéndolo más como un “sistema de clientelismo” que como una organización estructurada. El abogado de Maduro, Barry Pollack, anunció que no solicitará fianza y que su estrategia se centrará en cuestionar “la legalidad de su secuestro militar” y argumentar la inmunidad que le corresponde como “jefe de un Estado soberano”. La próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo.








