Al ser consultado sobre una posible intervención militar en Colombia, Trump respondió: “Sí, suena bien para mí”.

Previamente, ya había advertido a Petro que “tiene que cuidarse el trasero”. Estas declaraciones escalaron la tensión diplomática, con Petro negando las acusaciones y asegurando que se trata de una retaliación política. En cuanto a Cuba, Trump afirmó que la isla “parece que está a punto de caer” y que su economía está en ruinas, principalmente por la pérdida del suministro de petróleo venezolano.

“No sé cómo van a mantenerse.

No tienen ingresos”, señaló, descartando por ahora una acción militar directa al considerar que la crisis económica podría precipitar cambios internos.

El secretario de Estado, Marco Rubio, también calificó al gobierno cubano como “un gran problema”. El gobierno de Cuba, por su parte, confirmó que 32 de sus militares murieron en Venezuela durante la operación estadounidense, donde cumplían misiones de apoyo y formaban parte del anillo de seguridad de Maduro. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, decretó luto nacional y calificó la acción de EE.

UU. como un “acto de terrorismo”.