No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”.
Esta declaración anula las expectativas de que Estados Unidos respaldaría automáticamente a la oposición que había apoyado durante años. La decisión de la administración Trump de dialogar con Delcy Rodríguez, la vicepresidenta chavista, en lugar de con Machado, fue justificada por el secretario de Estado, Marco Rubio, como una respuesta a la “realidad inmediata”.
Aunque Rubio calificó a Machado como “fantástica”, explicó que es necesario tratar con quienes controlan el aparato militar y policial para abordar los problemas urgentes del país. Esta postura contrasta con el llamado de Machado para que Edmundo González Urrutia, a quien considera el presidente legítimamente electo en 2024, asuma el poder de inmediato. El descarte de Machado por parte de Trump ha sido interpretado por analistas como un reconocimiento de que negociar con actores del régimen existente puede ser más eficaz para garantizar la estabilidad y los intereses estratégicos de EE.
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