La fiscal general de EE.

UU., Pam Bondi, confirmó los cargos, que se basan en una acusación presentada originalmente en 2020. Dicha acusación vincula a Maduro y a altos funcionarios de su gobierno con el llamado “Cartel de los Soles”, una presunta red criminal que habría utilizado las estructuras del Estado venezolano para traficar toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense, en supuesta colaboración con las FARC. En el caso específico de Cilia Flores, las investigaciones la señalan como una pieza clave en la red, con conocimiento profundo de las operaciones de narcotráfico y corrupción. De ser hallados culpables, ambos podrían enfrentar sentencias que van desde un mínimo de 20 años de prisión hasta cadena perpetua. El caso se tramitará en el Distrito Sur de Nueva York, una jurisdicción especializada en casos complejos de crimen organizado y terrorismo internacional.