Al mismo tiempo, sugirió que su administración mantiene canales de comunicación abiertos con la vicepresidenta del chavismo, Delcy Rodríguez. Durante su rueda de prensa, Trump fue consultado sobre un eventual respaldo a Machado, figura principal de la oposición y ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025. Su respuesta fue tajante, afirmando que ella “no tiene el respeto de su país para gobernar”. Esta declaración margina a la líder que, tras la captura de Maduro, había proclamado que “llegó la hora de la libertad” y había pedido que Edmundo González, reconocido por la oposición como el presidente electo en 2024, asumiera el poder.
En contraste con su postura hacia Machado, Trump reveló que su administración, a través del secretario de Estado Marco Rubio, ha estado en contacto con Delcy Rodríguez. Incluso afirmó que Rodríguez “expresó su disposición a cooperar con Washington” y que “hará lo que necesitemos”. Esta aparente disposición a negociar con una figura clave del régimen depuesto sugiere que Estados Unidos podría priorizar una transición controlada y pragmática, incluso si eso implica colaborar con miembros del chavismo, en lugar de entregar el poder directamente a la oposición democrática. Esta estrategia ha sembrado dudas sobre la naturaleza de la “transición segura y ordenada” que promete Washington.












