Anunció: “Vamos a tener a nuestras gigantescas compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entrando, gastando miles de millones de dólares, reparando la infraestructura petrolera, que está gravemente dañada, y empezando a generar ingresos para el país”. Esta afirmación fue interpretada por analistas como una prueba de que la operación militar responde a intereses económicos estratégicos, especialmente considerando que Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo. En su discurso, Trump no solo prometió la reconstrucción de la industria, sino que también sugirió un control directo sobre su producción, declarando que buscarán que “el petróleo fluya como queremos que fluya”. Algunos artículos señalan que esta postura refuerza la percepción de que la intervención es un acto de “saqueo” y “colonialismo”, donde el principal objetivo es asegurar para Estados Unidos el acceso a una de las mayores fuentes de energía del planeta, en medio de su pugna geopolítica con potencias como China y Rusia.
El Petróleo Venezolano, Eje Central en los Planes de Trump
Más allá de las justificaciones sobre narcotráfico y seguridad, el presidente Donald Trump reveló un claro interés económico en la intervención, al anunciar que empresas estadounidenses tomarán el control de la industria petrolera de Venezuela. Sus declaraciones posicionan el control de los recursos energéticos como un objetivo central de la estrategia de Washington para la era post-Maduro. Durante su conferencia de prensa, Trump fue explícito sobre el futuro del sector petrolero venezolano, al que calificó como un “fracaso total”.



Artículos
5
Ambos gobiernos ya han sido notificados oficialmente de la decisión. Brasil no ha emitido un comunicado oficial ni ha ofrecido detalles adicionales

El gobierno obligaba a inmigrantes de este beneficio a abandonar Estados Unidos a mediados de enero, si carecían de otra alternativa legal.

El Gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de trabajar en coordinación con Israel para incentivar la violencia y la inestabilidad en el país, en una carta enviada a la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Israel sigue con cautela las decisiones de Estados Unidos frente a Irán tras amenazas militares y protestas internas.





