A pesar de estos reportes, el presidente Trump afirmó en su rueda de prensa que no hubo bajas estadounidenses, aunque reconoció que algunos militares sufrieron heridas leves. La discrepancia entre las versiones subraya la preocupación de organizaciones de derechos humanos, que han manifestado su alarma y han solicitado una investigación independiente sobre el uso de la fuerza y posibles violaciones de normas humanitarias.