Frente a crecientes especulaciones sobre su estado físico, el presidente Donald Trump, de 79 años, ha refutado públicamente cualquier problema de salud, asegurando que se encuentra en “perfecto estado” y exaltando su “buena genética”. El mandatario utilizó sus canales de comunicación para acallar los rumores y defender su capacidad para gobernar. A través de su red social Truth Social, Trump anunció haber completado con éxito su tercer examen médico desde su regreso a la Casa Blanca, destacando que superó por tercera vez consecutiva su examen cognitivo “con el cien por cien de las preguntas” correctas.
Enfatizó que esta es una prueba que “ningún otro presidente o vicepresidente anterior ha estado dispuesto a hacer” y propuso que debería ser un requisito para todos los candidatos a altos cargos.
En una entrevista con ‘The Wall Street Journal’, abordó directamente las preocupaciones generadas por la aparición de moretones en sus manos y tobillos hinchados.
Atribuyó los hematomas al uso diario de aspirina para diluir la sangre, afirmando: “no quiero sangre espesa fluyendo por mi corazón”.
También reconoció usar maquillaje para cubrir heridas menores.
En cuanto a su condición física, mencionó que practica golf pero considera otros deportes “aburridos”. A pesar de que su círculo cercano admite su gusto por la comida rápida como hamburguesas y papas fritas, Trump insistió en que goza de una salud “excelente” gracias a su herencia genética.
En resumenEl presidente Donald Trump desmintió rumores sobre su mala salud, afirmando estar en “perfecto estado” tras superar con éxito un examen cognitivo. Atribuyó su bienestar a su “buena genética” y explicó que los moretones visibles en sus manos se deben al consumo de aspirina, buscando así disipar las dudas sobre su aptitud para el cargo.