“Hubo una gran explosión… ese lugar ya no existe”, declaró Trump, aunque evitó especificar qué agencia llevó a cabo el operativo.

Esta ambigüedad alimentó las versiones sobre la autoría de la CIA, que tendría facultades para misiones encubiertas en la región.

El gobierno venezolano no confirmó oficialmente el ataque, pero figuras como Diosdado Cabello denunciaron meses de “locura imperial” y acoso.

Este bombardeo fue interpretado por analistas como una nueva fase en la escalada de hostilidades, sentando un precedente para la posterior incursión a gran escala.