También relató un incidente en el que se cortó cuando la fiscal general Pam Bondi lo golpeó accidentalmente con su anillo. El mandatario negó rotundamente quedarse dormido durante reuniones públicas, un punto sensible dado que él mismo apoda a su predecesor, Joe Biden, como "dormilón".

"Simplemente cierro los ojos.

Me resulta muy relajante", argumentó.

Adicionalmente, aclaró que un examen médico realizado en octubre fue una tomografía computarizada y no una resonancia magnética, como había declarado anteriormente, y que su médico la realizó "para descartar definitivamente cualquier problema cardiovascular".

A pesar de su gusto por la comida rápida y su escaso ejercicio, Trump insistió: "mi salud es perfecta".