La administración declaró una emergencia nacional en la frontera sur, amplió las redadas de inmigración y utilizó aviones militares para acelerar las deportaciones. En una medida controvertida, cientos de venezolanos fueron enviados a la megacárcel Cecot en El Salvador, tras ser acusados sin juicio de pertenecer a bandas criminales. Además, Trump ha impulsado la eliminación de la ciudadanía por derecho de nacimiento, un principio consagrado en la 14ª Enmienda de la Constitución. Estas políticas han sido descritas por analistas como un mensaje claro de que "no queremos más inmigrantes latinoamericanos", y han generado preocupación por su impacto en sectores económicos clave, como la construcción y la agricultura, que dependen de esta mano de obra.