La administración Trump ha mantenido un significativo despliegue aeronaval en el mar Caribe y el Pacífico oriental durante más de cinco meses, en una operación denominada "Lanza del Sur" que ha elevado las tensiones con Venezuela. La ofensiva, justificada como una campaña contra el narcotráfico, ha resultado en la destrucción de más de 30 embarcaciones y la muerte de más de 115 personas, a quienes Washington califica de "narcoterroristas". Desde agosto de 2025, Estados Unidos duplicó la recompensa por Nicolás Maduro y anunció el despliegue militar cerca de aguas venezolanas. Las operaciones, ejecutadas por el Comando Sur, han consistido en "ataques cinéticos letales" contra lanchas rápidas y de bajo perfil que, según la inteligencia estadounidense, transitan por rutas conocidas de narcotráfico. El gobierno de Trump ha vinculado estas embarcaciones a organizaciones como el Tren de Aragua y el denominado "Cartel de los Soles", que según EE. UU. es liderado por el gobierno de Maduro.
Sin embargo, estas acciones han generado fuertes críticas.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha calificado los hechos como "asesinatos", y analistas han planteado preocupaciones sobre posibles crímenes de lesa humanidad al tratarse de ejecuciones extrajudiciales sin debido proceso. Por su parte, el gobierno de Venezuela interpreta el despliegue no como una lucha antidrogas, sino como una "amenaza" directa y un intento de forzar un cambio de régimen. Caracas niega cualquier vínculo con el narcotráfico y ha denunciado las acciones como parte de una "guerra no declarada" para apropiarse de sus recursos petroleros.
En resumenLa operación militar 'Lanza del Sur' de EE. UU. en el Caribe, con el objetivo de combatir el narcotráfico, ha provocado más de 115 muertes en ataques a embarcaciones. Mientras Washington defiende la operación como una lucha contra 'narcoterroristas', Venezuela y otros críticos la denuncian como una amenaza a la soberanía y una campaña de ejecuciones extrajudiciales.