Las víctimas, según denuncias, incluirían a pescadores y otros civiles.

A pesar de la controversia, el gobierno estadounidense ha defendido su estrategia como necesaria para la seguridad nacional, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, llegó a comparar a los grupos narcotraficantes con Al Qaeda, afirmando que se les caza “con la misma precisión”. Esta ofensiva marítima ha sido el preludio de una escalada mayor, que ahora incluye ataques en territorio venezolano.