Las negociaciones han sido intensas y directas.

Antes de reunirse con Zelenski, Trump mantuvo conversaciones telefónicas “muy productivas” con el presidente ruso, Vladímir Putin.

El mandatario estadounidense se ha mostrado optimista, afirmando que están “más cerca de la paz que nunca” y que se han acordado las bases para un acuerdo. Zelenski, por su parte, indicó que el 90% de los términos del plan ya están consensuados y que un pacto sobre garantías de seguridad por 15 años está “casi listo”. Sin embargo, los puntos más conflictivos siguen siendo el estatus de la región del Donbás y el control de la central nuclear de Zaporiyia. Zelenski ha propuesto la posibilidad de un referéndum en Donbás, una idea que Trump parece respaldar. En un giro inesperado, las conversaciones se vieron empañadas por la denuncia de Moscú sobre un presunto ataque ucraniano a una de las residencias de Putin, una acusación que Kiev negó calificándola de “mentira”. Trump expresó su enojo por el supuesto ataque, afirmando que el propio Putin se lo comunicó, lo que añadió una capa de complejidad a la ya delicada diplomacia. A pesar de las dificultades, se acordó continuar con reuniones técnicas y una futura cumbre en Washington para finalizar el acuerdo.