En una declaración contundente, Trump afirmó que la presión continuará "hasta que devuelvan a Estados Unidos todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron previamente".

La implementación de este bloqueo ya ha resultado en la confiscación de al menos dos buques petroleros, como el 'Skipper' y el 'Centuries', y la persecución de un tercero.

Esta escalada ha provocado una fuerte reacción internacional.

En el Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia y China respaldaron a Venezuela, denunciando las acciones estadounidenses como una amenaza para la paz y la seguridad en América Latina. Moscú ratificó su "pleno respaldo político y diplomático" a Caracas, mientras Pekín calificó la interceptación de buques como una "grave violación del derecho internacional". Por su parte, el gobierno venezolano ha advertido que el bloqueo podría afectar el suministro energético mundial y ha calificado las acciones de Washington como la "mayor extorsión" de su historia.