Paralelamente, la administración ha triplicado el incentivo para que los inmigrantes indocumentados abandonen el país voluntariamente, ofreciendo 3,000 dólares y el pasaje aéreo a quienes se autodeporten antes del 31 de diciembre.

Esta campaña ha sido promovida incluso con imágenes de Papá Noel actuando como agente de ICE.

El endurecimiento de la política migratoria también se apoya en la tecnología.

Empresas como Palantir, de Peter Thiel, reciben cientos de millones de dólares por crear perfiles de "objetivos" integrando datos de escuelas, hospitales y redes sociales, mientras que Anduril recibirá 250 millones por erigir un "muro virtual" con torres operadas por inteligencia artificial. El presupuesto de ICE, mayor que el de cualquier otra agencia policial estadounidense, es presentado por los críticos como una muestra de las prioridades de la administración, que argumenta no tener fondos para seguros médicos o infraestructura, convirtiendo la "política de odio" en un negocio para unos pocos a expensas del país.