UU. ha reavivado la controversia sobre la relación entre Donald Trump y el financiero Jeffrey Epstein.

Los archivos revelan que Trump viajó en el avión privado de Epstein en más ocasiones de las que se conocían, contradiciendo los esfuerzos del presidente por minimizar su vínculo. Según los registros de vuelo contenidos en los nuevos documentos, Donald Trump utilizó el jet privado de Epstein, conocido como el “Lolita Express”, al menos ocho veces entre 1993 y 1996. Esta información, destacada en un correo electrónico interno de fiscales federales de Nueva York, muestra una frecuencia de viajes mayor a la previamente reportada. En varios de estos vuelos también estuvo presente Ghislaine Maxwell, colaboradora clave de Epstein y condenada por tráfico sexual. Uno de los trayectos que ha generado mayor escrutinio es uno en el que los únicos pasajeros eran Trump, Epstein y una joven de 20 años. Aunque los documentos no imputan delitos, sí debilitan la narrativa de Trump, quien ha sostenido públicamente que se distanció de Epstein por “diferencias personales” y que “todo el mundo era amigo de este tipo”. El Departamento de Justicia ha advertido que algunos archivos contienen “afirmaciones falsas y sensacionalistas” y que la presencia en un manifiesto de vuelo no constituye una prueba de actividad criminal. Sin embargo, la divulgación ha generado una fuerte polémica política, con acusaciones de que la publicación parcial y con tachaduras busca proteger a figuras públicas, lo que ha alimentado las críticas sobre la falta de transparencia en el manejo del caso.