En al menos cuatro de esos vuelos también viajaba Ghislaine Maxwell, colaboradora clave de Epstein condenada por tráfico sexual. Uno de los trayectos más controvertidos, según los registros, fue uno en el que solo viajaron Trump, Epstein y una joven de 20 años. Aunque los archivos no prueban la comisión de delitos, sí debilitan la narrativa de Trump, quien ha insistido en que se distanció de Epstein por “diferencias personales”. El propio Trump se opuso a la publicación completa de los archivos, argumentando que podrían perjudicar a “personas inocentes”. La divulgación ha estado rodeada de polémica, incluyendo la eliminación y posterior restitución de algunos archivos del sitio web del Departamento de Justicia, lo que alimentó acusaciones de encubrimiento. El Departamento de Justicia advirtió que algunos documentos “contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas” contra Trump, pero la presión de legisladores de ambos partidos por una total transparencia continúa.