Son geniales, energéticos, inteligentes, pero su nuevo líder es un alborotador".

Estas advertencias se producen mientras Washington intensifica su presencia militar en el Caribe para presionar a Venezuela, y Trump ha insinuado que Petro podría ser "el siguiente" en su ofensiva regional. El secretario de Estado, Marco Rubio, intentó moderar el impacto de estas tensiones, afirmando que la "actitud inestable" de Petro no afectará la alianza histórica y que Washington no permitirá que la relación "se desmorone por culpa de una sola persona". No obstante, Rubio también calificó a Petro como una "persona inusual" y señaló que EE.

UU. espera trabajar de forma más cooperativa con su sucesor.