UU. en el Caribe y su denuncia de una presunta operación militar estadounidense en Venezuela. En respuesta, Donald Trump criticó al líder colombiano, a quien describió como un “creador de problemas”, y advirtió que podría ser “el siguiente” en enfrentar presiones similares a las aplicadas contra Nicolás Maduro.
Por su parte, Marco Rubio afirmó que Washington no permitirá que las “declaraciones de un individuo inestable” afecten una asociación estratégica construida durante décadas. Rubio fue enfático al señalar que el mandato de Petro “concluye pronto” y que EE. UU. espera trabajar “de forma más cooperativa” con el próximo presidente que elijan los colombianos. “No vamos a permitir que se desmorone por culpa de una sola persona”, sentenció el secretario de Estado.
Estas declaraciones reflejan la distancia entre ambos gobiernos, aunque Rubio insistió en que la cooperación en seguridad, comercio y lucha antinarcóticos se mantendrá, subrayando la importancia estratégica que Colombia conserva para la Casa Blanca en el hemisferio.













