El presidente Donald Trump calificó la ofensiva como una "represalia muy seria" por un ataque previo que causó la muerte de personal estadounidense. La operación, denominada 'Ojo de Halcón' por algunos medios, fue una respuesta directa a un atentado ocurrido cerca del sitio arqueológico de Palmira, donde murieron dos soldados y un intérprete civil estadounidense el fin de semana anterior. Trump anunció la acción en su red social Truth Social, enfatizando la contundencia de la respuesta militar.
El Pentágono confirmó que las fuerzas estadounidenses atacaron decenas de objetivos en el centro de Siria, en una de las mayores ofensivas recientes contra el grupo terrorista.
Según los informes, los ataques aéreos causaron la muerte de al menos cinco miembros del EI.
Esta acción militar se produce en un contexto complejo, aproximadamente un mes después de que el sucesor de Assad como presidente interino de Siria, Ahmed al-Sharaa, se reuniera con Trump en la Casa Blanca para firmar acuerdos antiterroristas. La ofensiva reafirma la postura de la administración Trump de responder con fuerza a los ataques contra sus ciudadanos y subraya la continuación de las operaciones militares estadounidenses en la región para combatir los remanentes del Estado Islámico, a pesar de los cambios en el panorama político sirio.












