Esta designación sirve como justificación legal y política para las acciones más agresivas de Washington, incluyendo el bloqueo naval y la amenaza de nuevas intervenciones. El presidente Donald Trump anunció la medida a través de su red social Truth Social, en un mensaje donde también ordenó el “bloqueo total y completo de todos los petroleros sancionados”. La designación como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) es una de las herramientas más poderosas de la política exterior estadounidense, ya que permite la imposición de sanciones severas, prohíbe el apoyo material al designado y otorga un marco legal para acciones militares bajo la justificación de la lucha antiterrorista. Trump argumentó que “el régimen ilegítimo de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos robados para financiarse, el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”. Esta decisión redefine la naturaleza del conflicto entre ambos países, pasando de una disputa política e ideológica a un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos.
La medida fue presentada como el sustento para el bloqueo naval y la campaña militar ‘Lanza del Sur’ en el Caribe. Sin embargo, ha generado un fuerte debate en el Congreso de EE.
UU., donde los demócratas han intentado, sin éxito, aprobar resoluciones para impedir que el presidente utilice esta designación para iniciar hostilidades contra Venezuela sin la autorización explícita del poder legislativo.













