Se limitó a añadir que el presidente Nicolás Maduro “sabe exactamente qué quiero”. La tensión se disparó horas después, cuando el periodista ultraconservador Tucker Carlson afirmó en un pódcast que miembros del Congreso habían sido informados de que “se avecina una guerra” y que el presidente la anunciaría en un discurso a la nación esa misma noche. Aunque el anuncio no se produjo y el discurso de Trump se centró en asuntos domésticos, la especulación generó una enorme expectativa y preocupación internacional. La amenaza latente de guerra se enmarca en un contexto de acciones militares concretas, como el masivo despliegue naval en el Caribe y la campaña de bombardeos contra “narcolanchas”. En el ámbito político estadounidense, la situación provocó una reacción inmediata de los demócratas en la Cámara de Representantes, quienes presentaron dos resoluciones invocando la Ley de Poderes de Guerra de 1973 para intentar frenar una escalada militar no autorizada por el Congreso. A pesar de contar con cierto apoyo bipartidista, ambas mociones fueron rechazadas por un estrecho margen, dejando abierta la puerta a una acción ejecutiva unilateral.