Organizaciones de derechos digitales han criticado el plan, calificándolo como una acción "sin precedentes" que podría vulnerar las libertades civiles.

La medida también genera preocupación de cara al Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en EE. UU., México y Canadá, ya que podría afectar a cientos de miles de visitantes de países beneficiados por el programa ESTA, como Chile, España, Reino Unido y Japón.