Estos ataques contra embarcaciones sospechosas han resultado en la muerte de más de 80 personas, calificadas por Washington como "narcoterroristas", generando denuncias de ejecuciones extrajudiciales. Desde septiembre de 2025, el Comando Sur de Estados Unidos ha hundido más de una veintena de embarcaciones y ha acabado con la vida de al menos 90 tripulantes en el marco de esta operación.
La campaña ha generado una fuerte controversia tanto a nivel nacional como internacional.
En Estados Unidos, líderes demócratas como Chuck Schumer han presionado al gobierno para que el Secretario de Estado, Marco Rubio, y el de Guerra, Pete Hegseth, informen al Senado sobre estas "acciones imprudentes y deshonestas".
La polémica se intensificó tras revelarse un segundo ataque contra los supervivientes de un bombardeo previo a una lancha el 2 de septiembre, lo que llevó a congresistas a condicionar fondos del Pentágono a la publicación del video completo del incidente.
El propio Trump describió las imágenes como "no bonitas".
Organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la ONU han expresado su preocupación, calificando las acciones como posibles "ejecuciones extrajudiciales" y graves violaciones al derecho internacional. A pesar de las críticas, Trump ha defendido la operación, asegurando que con cada embarcación hundida se salvan "miles de vidas" estadounidenses.













