Previamente, ambos mandatarios habían comenzado a mejorar sus relaciones tras un breve encuentro en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre. Este levantamiento de sanciones es visto como un gesto significativo para aliviar las tensiones y fomentar una mejor cooperación entre las dos economías más grandes del hemisferio, a pesar de las diferencias ideológicas entre sus líderes.