Esta nueva tensión se suma a las complejas relaciones comerciales y migratorias entre ambos países.
Trump acusa a México de estar "violando el tratado global sobre el agua" y ha exigido la liberación de cerca de 250 millones de metros cúbicos de agua antes de que finalice el año 2025. "He autorizado la documentación para imponer un arancel de 5 % a México si no se libera esta agua, de inmediato", publicó el presidente en redes sociales. El tratado en cuestión, suscrito hace más de 80 años, regula el reparto de las aguas de los ríos Bravo (conocido como Río Grande en EE.
UU.) y Colorado, que forman parte de la frontera común. La disputa surge en un momento en que México es uno de los pocos socios comerciales que no enfrentan los aranceles impuestos por la administración Trump a otros países. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha expresado su confianza en que se logrará un acuerdo y se evitarán los aranceles, afirmando que el tratado "es muy claro" al señalar que "si hubo cinco años de sequía, tiene que reponerse". Sheinbaum busca una solución que no ponga en riesgo a la población y la producción agrícola en México, pero que también permita cumplir con los compromisos internacionales.













