Los sancionados son Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, conocidos como los "narcosobrinos", y Carlos Erik Malpica Flores, otro sobrino. La medida es particularmente notable porque los "narcosobrinos" ya habían sido arrestados en Haití en 2015 y condenados por narcotráfico en Estados Unidos, pero recibieron un indulto de la anterior administración de Joe Biden en octubre de 2022 como parte de un intercambio de prisioneros. Según Washington, tras su regreso a Venezuela, ambos retomaron sus actividades de narcotráfico en 2025.
Malpica Flores, exvicepresidente de la petrolera estatal PDVSA, también había sido sancionado en 2017, pero el gobierno de Biden le retiró las sanciones para facilitar un acuerdo con Maduro. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, justificó las nuevas sanciones como una forma de deshacer "el fallido intento de la Administración de Biden de llegar a un acuerdo con Maduro que permitió su control dictatorial". Estas sanciones personales se suman a otras medidas contra el sector petrolero venezolano, incluyendo a un empresario, seis compañías navieras y seis buques, como parte de una estrategia integral de presión económica y diplomática.













