A pesar del hito que representa la firma, algunos análisis señalan que el impacto futuro del acuerdo es incierto. Adicionalmente, se espera que la RDC firme un acuerdo bilateral separado con Estados Unidos para colaborar en futuros proyectos de energía, minería e infraestructura, lo que sugiere un interés estratégico de Washington en la región más allá de la paz.