Esta declaración se produjo tras negociaciones en Miami entre autoridades de ambos países que concluyeron sin avances.

Para impulsar el plan, Trump ha desplegado a sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes se reunieron con el presidente ruso Vladímir Putin en Moscú antes de encontrarse con el negociador ucraniano en Florida.

A pesar de estos movimientos, la desconfianza persiste.

Un artículo señala que Estados Unidos pidió a Europa que se opusiera a un plan de préstamo para Ucrania, indicando posibles desacuerdos sobre la estrategia a seguir.

Además, Donald Trump Jr.

afirmó que los ciudadanos estadounidenses ya no están interesados en seguir financiando a Ucrania. El propio presidente Trump ha criticado a los aliados europeos, afirmando que "se están desintegrando", y ha señalado que Rusia se encuentra en una posición de mayor fortaleza en el conflicto.