Trump expresó sentirse “un poco decepcionado” porque Zelenski aún no había leído la propuesta estadounidense, presentada tres semanas antes.
Esta declaración se produjo tras reuniones en Miami entre delegaciones de ambos países que concluyeron sin progresos.
Los esfuerzos diplomáticos de Washington han sido intensos, con enviados especiales como Steve Witkoff y Jared Kushner reuniéndose con el presidente ruso Vladímir Putin en Moscú antes de dialogar con el negociador ucraniano en Florida. A pesar de cinco horas de conversaciones, el Kremlin confirmó que no se alcanzó “ningún compromiso” sobre el tema clave del territorio ocupado, aunque calificó la reunión como “útil”.
Posteriormente, Rusia negó haber rechazado el plan y afirmó que “varias propuestas son aceptables”.
Por su parte, Ucrania ha mantenido una postura firme, insistiendo en que un acuerdo solo es posible si “Rusia muestra un compromiso serio con una paz duradera”. El presidente Zelenski admitió que el reparto territorial es el mayor desafío del plan de paz discutido con Estados Unidos, mientras que su homólogo francés, Emmanuel Macron, señaló que el apoyo europeo a Kiev podría estar llegando a un límite en cuanto a garantías de seguridad.










