En el marco de una reunión trilateral, los líderes de México, Estados Unidos y Canadá abordaron el futuro del tratado comercial T-MEC, ensombrecido por las amenazas del presidente Donald Trump de dejarlo expirar. A pesar del diálogo constructivo, la incertidumbre persiste sobre la continuidad del acuerdo clave para la economía de la región. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, su homólogo estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, se reunieron en Washington tras la ceremonia del sorteo de la Copa Mundial de 2026.
Sheinbaum calificó el encuentro a puerta cerrada como “excelente”, afirmando que acordaron “seguir trabajando” en temas comerciales y destacando la “buena relación” entre los tres países.
Sin embargo, esta aparente cordialidad contrasta con las recientes declaraciones de Trump, quien sugirió que podría dejar expirar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) cuando sea sometido a revisión en 2026, o bien, buscar la elaboración de un nuevo acuerdo. La reunión se produce mientras México continúa negociando la eliminación de los aranceles del 30 por ciento que el republicano impuso a sus productos. La estabilidad del tratado es fundamental para la economía de los tres países, por lo que la postura impredecible de Trump genera una considerable incertidumbre en los mercados y en las relaciones comerciales a largo plazo, a pesar de las muestras públicas de cooperación.
En resumenA pesar de una reunión calificada como positiva entre los líderes de Norteamérica, el futuro del acuerdo comercial T-MEC sigue siendo incierto debido a las amenazas del presidente Trump de no renovarlo. Esta ambigüedad crea un clima de inestabilidad económica para México y Canadá, que dependen de la continuidad del tratado para su comercio con Estados Unidos.