Del expansionismo estadounidense temprano al imperialismo tardío’ analiza cómo esta doctrina ha sido una constante en la política exterior de EE.

UU., legitimando intervenciones y la imposición de gobiernos afines. La administración Trump intensificó el unilateralismo y la retórica nacionalista, utilizando la crisis internacional para justificar nuevas formas de injerencia y reforzar el control sobre el continente, manteniendo así el espíritu de la doctrina como un instrumento para preservar la primacía de Washington en la región.