La administración Trump ordenó la suspensión inmediata e indefinida de los procesos de asilo y otros beneficios migratorios para ciudadanos de 19 países, una de las medidas más drásticas de su política antiinmigración. La decisión, que afecta a naciones como Venezuela, Cuba, Haití, Irán y Afganistán, fue justificada por motivos de seguridad nacional tras un ataque en Washington D.C. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) emitió la directiva para congelar todos los expedientes de asilo, ciudadanía y residencia (“green card”) de los países listados, mientras se realiza una “revisión exhaustiva de seguridad”.
La medida fue una reacción directa a un tiroteo perpetrado por un ciudadano afgano, quien había sido admitido en EE.
UU. bajo un programa de reasentamiento.
El presidente Trump calificó el incidente como un “ataque terrorista” y anunció que la pausa en las decisiones de asilo podría ser “indefinida”.
La lista de países afectados incluye a Afganistán, Birmania, Burundi, Chad, Cuba, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Laos, Libia, República del Congo, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Togo, Turkmenistán, Venezuela y Yemen. USCIS argumentó que la suspensión era necesaria para “evaluar riesgos potenciales asociados con solicitantes de países con historial de terrorismo, inestabilidad política o falta de cooperación en materia de verificación de identidad”. La orden dejó en un limbo legal a miles de solicitantes, y grupos de derechos humanos la criticaron como una “penalización colectiva” que viola las leyes de asilo.
En resumenTras un ataque en Washington, la administración Trump suspendió indefinidamente los procesos de asilo, ciudadanía y residencia para ciudadanos de 19 países, incluyendo Venezuela, Cuba y Haití. La medida, justificada por razones de seguridad nacional, dejó en el limbo a miles de solicitantes y fue calificada como una de las más severas de su política migratoria.