Trump confirmó públicamente la existencia de la llamada, describiéndola de forma escueta: “No diría que salió bien ni mal.

Fue una llamada telefónica”.

Tras el vencimiento del ultimátum, la administración estadounidense intensificó su retórica, con Trump declarando el espacio aéreo venezolano como “cerrado”.

El senador republicano Markwayne Mullin añadió que a Maduro se le ofreció la posibilidad de exiliarse en “Rusia o a otro país”.