Las declaraciones de Trump han sido contundentes: "Estados Unidos tomará el camino equivocado si seguimos trayendo basura a nuestro país", dijo, refiriéndose explícitamente a los somalíes.
Estos comentarios se suman a las acciones administrativas que ya afectan directamente a esta población.
Somalia es uno de los 19 países cuyos ciudadanos verán suspendidos sus trámites de ciudadanía y residencia, como parte de las nuevas y estrictas políticas migratorias anunciadas por la Casa Blanca. La combinación de un discurso estigmatizante y medidas administrativas restrictivas ha generado un clima de temor e incertidumbre entre los somalíes-estadounidenses, muchos de los cuales son ciudadanos nacidos en EE.
UU.
La ofensiva de Trump parece señalar a esta comunidad como un nuevo foco en su agenda antiinmigración, utilizando un lenguaje que ha sido ampliamente condenado por organizaciones de derechos civiles.













