En una conversación telefónica, los presidentes Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil acordaron fortalecer la cooperación bilateral. Los temas centrales del diálogo fueron la lucha contra el crimen organizado y la posible reducción de aranceles estadounidenses a productos brasileños. La llamada, fechada el 3 de diciembre de 2025, marcó un punto de avance en la agenda entre Estados Unidos y Brasil. Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración para combatir el narcotráfico, el tráfico de armas y las redes criminales transnacionales que operan en el continente. Estados Unidos ha mostrado interés en intensificar el intercambio de inteligencia y la realización de operaciones conjuntas para enfrentar el crecimiento de estas organizaciones en la región. El otro eje de la conversación fue el comercio. El presidente Lula planteó la importancia de revisar los aranceles que Estados Unidos impone sobre productos agrícolas e industriales de Brasil, buscando una rebaja que fortalezca las exportaciones de su país.
Según los informes, Trump se mostró dispuesto a “analizar alternativas” con su equipo económico.
Como resultado del diálogo, ambos líderes acordaron un encuentro presencial en las próximas semanas, el primero desde la elección de Trump para su nuevo mandato. El gobierno brasileño describió la llamada como “productiva y estratégica”, mientras que la Casa Blanca se refirió a un “diálogo constructivo”, destacando la intención de mejorar la relación bilateral en un contexto global complejo.
En resumenLa conversación entre Trump y Lula señala un enfoque diplomático pragmático, centrado en intereses comunes de seguridad y comercio. Este diálogo constructivo abre la puerta a una futura reunión presidencial y a un posible fortalecimiento de la alianza estratégica entre Estados Unidos y Brasil.