Pese a la falta de avances, la reunión fue calificada como “útil”. El plan de paz de Trump, filtrado a medios internacionales, incluye puntos controvertidos como el reconocimiento de Crimea y la región del Donbás como territorio ruso, la renuncia de Kiev a ciertas categorías de armamento y el levantamiento de las sanciones contra Moscú. Estas condiciones han sido rechazadas de plano por los principales socios europeos de Ucrania.
Según la agencia Bloomberg, el presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvieron una llamada con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que acordaron que el plan estadounidense era inaceptable. Los líderes europeos calificaron la propuesta como una “capitulación” y una “castración militar de Ucrania”, afirmando que la línea de contacto actual debería ser el punto de partida para cualquier negociación. Este desacuerdo evidencia una fractura estratégica entre Washington y Bruselas, con Europa sintiendo que ha sido dejada al margen de una negociación crucial para su seguridad, mientras la administración Trump busca un acuerdo directo con Moscú.













