“Estados Unidos tomará el camino equivocado si seguimos trayendo basura a nuestro país”, afirmó el mandatario, en una clara alusión a esta comunidad.
Además, los acusó de “no aportar nada” y de “aprovecharse de Estados Unidos”.
Estas declaraciones han sido ampliamente condenadas y se producen en un contexto particularmente sensible.
Minnesota alberga la mayor comunidad somalí de Estados Unidos, muchos de los cuales son ciudadanos estadounidenses de nacimiento. Los comentarios de Trump coinciden con el anuncio de nuevas políticas migratorias restrictivas, como la suspensión de trámites de ciudadanía y residencia para 19 nacionalidades, entre las que se incluye Somalia. El discurso del presidente parece enmarcarse en una estrategia más amplia de vincular la inmigración con la criminalidad y la disfunción social, una narrativa que ha sido central en su plataforma política y que se ha intensificado tras el reciente ataque a miembros de la Guardia Nacional en Washington D.C.













