A cambio, se levantarían sanciones contra Moscú.

Estos términos han sido calificados por algunos líderes europeos como una “capitulación” de Kiev.

El presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, expresaron su rechazo a puntos centrales del plan, argumentando que la actual línea de contacto debería ser el punto de partida de cualquier negociación y que cualquier acuerdo requiere la aprobación de los socios europeos. A pesar de la resistencia, las conversaciones continúan, con reuniones programadas en Moscú entre Witkoff y el presidente Vladimir Putin. La diplomacia de Trump parece operar en múltiples frentes, con varios enviados como Jared Kushner y el secretario de Estado Marco Rubio también involucrados, lo que ha generado dudas sobre la coherencia de la estrategia estadounidense frente a un frente diplomático ruso más unificado.