Durante una rueda de prensa a bordo del avión papal, el Pontífice aseguró seguir de cerca los acontecimientos y constató que las versiones provenientes de Estados Unidos son cambiantes. Alertó sobre “ese peligro, esa posibilidad de que haya alguna operación, alguna actividad, incluso invadiendo territorio de Venezuela”. El Papa enfatizó que sería mejor buscar “maneras de diálogo, quizás presión, incluso presión económica, pero buscando otra manera para cambiar” la situación, en lugar de una salida violenta. León XIV destacó que la prioridad de la Iglesia es el bienestar del pueblo venezolano, que es quien más sufre en estas situaciones de tensión. “A nivel de la conferencia episcopal, con el Nuncio, estamos buscando maneras para calmar la situación”, explicó. Sus comentarios coincidieron con las amenazas de Donald Trump de iniciar ataques terrestres contra el narcotráfico en Venezuela, lo que ha sido interpretado por Caracas como un pretexto para una invasión. El llamado del Papa al diálogo fue replicado por otros actores, pero la postura de Washington se ha mantenido firme en su estrategia de presión máxima.