La decisión ha generado fuertes críticas y ha sido calificada como contradictoria con la declarada “guerra contra las drogas” de la administración Trump.

Hernández, quien fue condenado en 2024 por colaborar con redes que enviaron toneladas de cocaína a Estados Unidos, fue puesto en libertad tras recibir el perdón presidencial. La noticia fue confirmada por su esposa y la Oficina Federal de Prisiones de EE.

UU.

Este indulto se produce en un momento de alta tensión regional, donde Trump ha amenazado con acciones militares a países como Venezuela y Colombia, acusándolos precisamente de facilitar el narcotráfico.

La medida fue calificada como “desmoralizante” por el presidente colombiano Gustavo Petro, quien señaló la aparente contradicción. “Indultar un narcotraficante es desmoralizante para quienes hemos arriesgado la vida luchando contra el narcotráfrico”, escribió Petro en la red social X.

Analistas y medios de comunicación han destacado el “doble rasero” de la política de Trump, quien por un lado anuncia una ofensiva militar sin precedentes contra los cárteles y, por otro, libera a un exmandatario condenado por los mismos delitos que dice combatir. El propio Trump ha justificado su decisión argumentando que Hernández fue víctima de un “montaje” de la administración de su antecesor, Joe Biden. La liberación del exmandatario hondureño añade una capa de complejidad al panorama político de Centroamérica, mientras Honduras aún esperaba el resultado de sus elecciones presidenciales.