El plazo para aceptar esta oferta presuntamente venció el 28 o 29 de noviembre. Al no cumplirse el ultimátum, Trump ordenó el cierre del espacio aéreo venezolano como una medida de presión adicional. El propio Trump confirmó la existencia de la llamada, describiéndola de manera escueta: “No diría que salió bien ni mal.

Fue una llamada telefónica”.

Por su parte, el senador republicano Markwayne Mullin afirmó que a Maduro se le ofreció la posibilidad de exiliarse en “Rusia o a otro país”. Este contacto directo, en medio de un fuerte despliegue militar estadounidense en el Caribe, evidencia una estrategia de doble vía por parte de Washington: mantener canales de comunicación abiertos mientras se intensifica la amenaza militar.