Lakanwal, quien también resultó herido en el enfrentamiento, fue arrestado.

Las autoridades revelaron que el sospechoso llegó a Estados Unidos en 2021 como parte de la operación de evacuación "Aliados Bienvenidos", tras haber trabajado en Afganistán con unidades militares respaldadas por la CIA.

El FBI ha abierto una investigación por terrorismo.

El presidente Trump reaccionó de inmediato, calificando al atacante de "monstruo salvaje" y al suceso de "crimen contra la humanidad". Aprovechó el ataque para culpar a las políticas migratorias de la administración anterior de Joe Biden y para justificar el polémico despliegue de la Guardia Nacional en la capital. Como respuesta directa, Trump ordenó el envío de 500 soldados adicionales a Washington D.C.

y anunció una serie de medidas restrictivas contra la inmigración, transformando la tragedia en un catalizador para su agenda política.