A cambio, se levantarían las sanciones contra Moscú.

La iniciativa fue desarrollada por altos funcionarios de la administración Trump, incluyendo al enviado especial Steve Witkoff, el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.

Sin embargo, los principales líderes europeos han rechazado los términos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, sostuvieron una llamada con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en la que acordaron que la línea de contacto actual debería ser "el punto de partida" de cualquier negociación. Una fuente cercana a la agencia Bloomberg calificó el plan como "una capitulación" de Kiev, mientras que el exprimer ministro británico Boris Johnson lo describió como una "castración militar de Ucrania". A pesar del rechazo, las negociaciones continúan en ciudades como Florida y Ginebra, y se espera que el enviado Witkoff presente el plan al presidente ruso Vladimir Putin.