UU. en 2024, disparó contra dos soldados.
Una de las víctimas, Sarah Beckstrom, de 20 años, falleció. Inmediatamente después del ataque, el presidente Trump lo calificó como un "acto de terror" y ordenó una respuesta contundente. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) recibió la orden de suspender de manera inmediata e indefinida todas las decisiones sobre solicitudes de asilo. Además, Trump anunció en su red social Truth Social que buscará una "pausa permanente" de la migración de "todos los países del Tercer Mundo" y propuso una "migración inversa" a través de deportaciones masivas. El gobierno también ordenó una revisión "exhaustiva y rigurosa" de las 'green cards' otorgadas a ciudadanos de 19 países considerados "de preocupación", entre los que se mencionan Afganistán, Irán, Somalia, Venezuela, Haití y Cuba.
Trump prometió además eliminar beneficios federales para no ciudadanos y deportar a cualquier extranjero que represente "una carga pública, un riesgo para la seguridad o sea incompatible con la civilización occidental".













