La medida se fundamenta en los presuntos vínculos del grupo con el movimiento palestino Hamás y sus supuestas actividades violentas en Oriente Medio.
La orden, firmada el 24 de noviembre, instruye al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario del Tesoro, Scott Bessent, a formalizar la designación. Además, exige la presentación de un informe en 30 días sobre las operaciones de la organización en Egipto, Líbano y Jordania, donde cuenta con filiales. Según la Casa Blanca, los Hermanos Musulmanes, fundados en Egipto en 1928, han apoyado campañas de violencia y desestabilización en la región. La administración Trump citó como ejemplos los ataques con cohetes lanzados por la facción libanesa del grupo contra Israel tras los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023, así como el apoyo material que la filial jordana habría proporcionado a Hamás durante años. Esta designación se produce en paralelo a la clasificación del Cartel de los Soles de Venezuela como organización terrorista, lo que refleja un enfoque amplio de la administración Trump para combatir lo que considera amenazas transnacionales, abarcando tanto el extremismo islámico como el narcotráfico.












