Según el mandatario, esta efectividad obligará a los traficantes a buscar rutas terrestres.

“Empezaremos a detenerlos por tierra. Además, por tierra es más fácil, pero eso va a comenzar muy pronto”, declaró Trump, sin ofrecer detalles específicos sobre cómo se llevarían a cabo estas acciones.

El presidente justificó la ofensiva militar, que ha resultado en la destrucción de más de 20 lanchas y la muerte de más de 80 personas, como una medida necesaria para detener el envío de “veneno” a Estados Unidos. Las declaraciones se produjeron en un contexto de máxima presión sobre Caracas, que incluyó el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el Caribe y la designación del “Cartel de los Soles” como organización terrorista. A pesar de la retórica beligerante, Trump mantuvo una postura ambigua, sugiriendo que también “podría hablar para salvar muchas vidas” en una conversación con Maduro, una posibilidad que el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, dijo que sería “bienvenida”.