El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lo calificó como “desmoralizante para quienes hemos arriesgado la vida luchando contra el narcotráfico”. En un mensaje en la red social X, Petro también aprovechó para invitar a Trump a Colombia: “Invito al presidente Trump a visitar mi país, y nos vamos juntos a destruir fábricas de cocaína”. La decisión de indultar a un narcotraficante convicto fue vista por analistas como una acción que socava la credibilidad de la ofensiva de Estados Unidos contra el crimen organizado en la región, especialmente en un momento en que la administración Trump justifica su despliegue militar en el Caribe y sus amenazas contra Venezuela bajo el pretexto de la lucha antinarcóticos. El anuncio del indulto a JOH se contrapone directamente con las duras acciones y la retórica empleada contra otras figuras acusadas de narcotráfico, como Nicolás Maduro.