Como siguiente paso, Trump declaró: “empezaremos a detenerlos por tierra. Además, por tierra es más fácil, pero eso va a comenzar muy pronto”.

No ofreció detalles específicos sobre cómo se llevarían a cabo estas operaciones en territorio continental. El anuncio se enmarca en la creciente presión militar sobre el gobierno de Nicolás Maduro, que incluye el despliegue del portaviones USS Gerald R. Ford en el Caribe y la destrucción de más de 20 embarcaciones en operaciones que han dejado más de 80 muertos.

Trump justificó estas acciones afirmando que los traficantes venezolanos “están mandando su veneno a Estados Unidos, donde matan a miles de personas al año”.